Pericoronaritis: qué es, por qué aparece y cómo se trata
¿Sientes dolor en la parte posterior de la boca, tienes la encía inflamada o te cuesta abrir la boca? Estos síntomas podrían estar relacionados con una pericoronaritis, una de las infecciones más frecuentes asociadas a la erupción de las muelas del juicio.
Aunque suele aparecer de forma repentina, la pericoronaritis puede prevenirse y tratarse eficazmente si se detecta a tiempo. En este artículo te explicamos qué es, cuáles son sus causas y qué opciones existen para solucionarla.
¿Qué es la pericoronaritis?
La pericoronaritis es la inflamación e infección de la encía que rodea un diente parcialmente erupcionado, siendo las muelas del juicio inferiores las más afectadas.
Cuando la muela no termina de salir por completo, una parte de la encía queda cubriendo la corona del diente. En ese pequeño espacio pueden acumularse restos de comida y bacterias, favoreciendo la aparición de una infección.
Aunque puede afectar a cualquier diente en proceso de erupción, es mucho más frecuente entre los 17 y los 30 años, coincidiendo con la salida de las muelas del juicio.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas pueden variar según la gravedad de la infección, pero los más habituales son:
- Dolor intenso en la parte posterior de la boca.
- Inflamación y enrojecimiento de la encía.
- Molestias al masticar.
- Dificultad para abrir la boca (trismus).
- Mal sabor de boca o mal aliento debido a la presencia de pus.
- Inflamación de los ganglios del cuello.
- En los casos más graves, fiebre o malestar general.
Es importante no confundir estas molestias con las propias de la erupción de la muela del juicio. Si el dolor aumenta o aparecen signos de infección, es fundamental acudir al dentista.
¿Por qué aparece?
La principal causa de la pericoronaritis es la acumulación de bacterias bajo la encía que cubre parcialmente la muela del juicio.
Existen varios factores que aumentan el riesgo de padecerla:
- Falta de espacio para que la muela erupcione correctamente.
- Dificultad para limpiar esa zona.
- Acumulación de placa bacteriana y restos de alimentos.
- Sistema inmunitario debilitado.
- Episodios repetidos de inflamación alrededor de la misma muela.
En muchos casos, la infección puede reaparecer si no se elimina la causa que la provoca.
¿Cómo se trata?
El tratamiento dependerá de la intensidad de la infección y del estado de la muela.
En primer lugar, el dentista realizará una exploración y, habitualmente, una radiografía para valorar la posición del diente.
Según el caso, el tratamiento puede incluir:
- Limpieza profesional de la zona para eliminar restos de comida y bacterias.
- Irrigación con soluciones antisépticas.
- Prescripción de antiinflamatorios para aliviar el dolor.
- Antibióticos cuando exista una infección importante o riesgo de que se extienda.
Una vez controlada la fase aguda, el odontólogo valorará si la muela del juicio puede mantenerse o si lo más recomendable es extraerla para evitar nuevos episodios.
¿Se puede prevenir?
Aunque no siempre es posible evitar la pericoronaritis, sí existen medidas que reducen considerablemente el riesgo:
- Mantener una buena higiene bucodental.
- Limpiar cuidadosamente la zona de las muelas del juicio.
- Utilizar cepillos interdentales o irrigadores si el dentista lo recomienda.
- Acudir a revisiones periódicas para controlar la erupción de las muelas del juicio.
- Consultar al odontólogo ante las primeras molestias, sin esperar a que la infección empeore.
La importancia de actuar a tiempo
Muchas personas retrasan la visita al dentista pensando que el dolor desaparecerá por sí solo. Sin embargo, una pericoronaritis no tratada puede agravarse y extender la infección a otros tejidos, provocando complicaciones más importantes.
Por eso, ante cualquier inflamación o dolor en la parte posterior de la boca, es recomendable acudir cuanto antes a una revisión.
Una revisión puede evitar complicaciones
La pericoronaritis es una afección frecuente, pero también tratable. Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado permiten aliviar el dolor rápidamente y evitar que la infección vuelva a aparecer.
En nuestra clínica dental realizamos un estudio personalizado de las muelas del juicio para valorar su correcta erupción y prevenir complicaciones. Si notas molestias en la parte posterior de la boca, no esperes: una revisión a tiempo puede marcar la diferencia para mantener tu salud bucodental.
